lunes, 9 de septiembre de 2013

Perder la cabeza / Carlos Ríos 2013



I



Amanece:
lento, torpe amanecer
en la tierra donde la lombriz asoma
haciéndose una pica
en la planicie
seca: y degollada.
En la planicie adormecida amanece
y vamos a degollar,
a pie
a metros de
con las líneas del
es un propósito y su víspera:
ahora vamos
y vamos,
vamos vamos que vamos
con nuestra máscara
(somos tan malos para esconderla)
y lo decimos así: vamos
con nuestra máscara,
la misma de otras décadas,
esa,
la de degollar:
(y qué es una década)
y vamos, ahora, a degollar,
décadas después,
sin saber qué es una década
(tan malos somos para esconderla
como una máscara) o si una cabeza
vacía
es una década,
y vamos:
es un propósito
(y de tan malos ya ni sabemos).
A degollar por el arco de la huella
donde el pueblo cumple y cumple
una promesa de castidad.
Amanece y la cabeza
seca con la vista
cada resto

de sombra.